

Pretratamiento
El curado en la pintura en polvo es la etapa final y esencial del proceso, donde el recubrimiento se convierte en una película continua, dura y resistente.
Consiste en calentar la pieza recubierta a una temperatura controlada durante un tiempo determinado. El polvo pasa de estado sólido a un gel viscoso y, finalmente, se convierte en una película sólida. Este proceso se realiza normalmente a una temperatura de entre 160 °C y 220 °C (temperatura del metal) durante 10 a 15 minutos.
Una vez enfriada, la película adquiere sus propiedades finales: color, resistencia al impacto, rayado, corrosión, textura, entre otras.
APLICACIÓN
Durante la aplicación de pintura en polvo, el recubrimiento se deposita sobre la superficie que ya fue pretratada, utilizando técnicas que aprovechan la carga electrostática del polvo.
Se usan pistolas de pulverización que generan una nube de polvo con aire. Este polvo se adhiere a la pieza, cubriéndola de forma uniforme.
Para lograr un buen resultado, se ajustan varios parámetros y técnicas según el tipo de pieza que se va a pintar.


Curado
El curado en la pintura en polvo es la etapa final y esencial del proceso, donde el recubrimiento se convierte en una película continua, dura y resistente.
Consiste en calentar la pieza recubierta a una temperatura controlada durante un tiempo determinado. El polvo pasa de estado sólido a un gel viscoso y, finalmente, se convierte en una película sólida. Este proceso se realiza normalmente a una temperatura de entre 160 °C y 220 °C (temperatura del metal) durante 10 a 15 minutos.
Una vez enfriada, la película adquiere sus propiedades finales: color, resistencia al impacto, rayado, corrosión, textura, entre otras.




